El Consejo de Gobierno Balear, que preside la socialista Francina Armengol, aprobó el pasado viernes el decreto sobre la conservación de la posidonia oceánica en las Islas Baleares, que busca salvaguardar los 650 kilómetros cuadrados de posidonia  que hay en aguas del archipiélago.

Praderas de Posidonea Oceanica cartografiadas en las Illes Balears

El consejero de medio ambiente balear, el nacionalista de MÉS por Mallorca Vicenç Vidal, destacó en rueda de prensa que la comunidad autonoma balear se convierte de este modo en «pionera en Europa» en garantizar la conservación de esta planta marina. Vidal también recordó que en Baleares se encuentra el 50 por cien de la posidonia inventariada en las costas españolas. El decreto aprobado por el Govern prohíbe la pesca de arrastre, las extracciones de áridos, el vertido de materiales dragados y el fondeo incontrolado sobre las praderas de posidonia. El régimen sancionador se establece por medio de la Ley para la conservación de los espacios de relevancia ambiental (LECO) y por la Ley 42/2007, de patrimonio natural y de la biodiversidad. En el primer caso, las sanciones pueden ser de 100 euros a 450.000 euros, mientras que la normativa estatal recopila multas de 100 euros a dos millones de euros.